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Abenamar Bauta: la vibra del color

Abenamar Bauta: la vibra del color

Existen tres elementos fundamentales en la obra del pintor e ilustrador cubano Abenamar Bauta Delgado: la vitalidad que provee el empleo de tonos brillantes y contrastantes, el marcado lenguaje abstracto con tendencia al formalismo y la representación desde su óptica artística de los más variados fenómenos — tanto sociales como naturales— que acontecen en su ciudad natal. En este sentido, La Habana constituye en reiteradas ocasiones la inspiración para sus creaciones. Según el propio artista declara:

En mi obra uso muchos colores cálidos salidos del tubo prácticamente: el rojo fuego, naranjas fluorescentes, amarillos y azules intensos. Esto se debe a que vivo en una isla del Caribe y muy cerca del mar. Desde mi estudio puedo apreciar la salida y también la puesta del Sol, que disfruto mucho y de la cual hago referencia en gran parte de mis obras."

Las piezas pertenecientes a las series Amaneceres y Atardeceres así lo manifiestan. En ellas, el artista refleja las emociones que le transmiten la aurora y el ocaso a través del proceso creativo. Es notable además cómo los matices radiantes que utiliza potencian el sentido de tropicalidad en su obra, a la vez que impacta al espectador con las acertadas combinaciones logradas.

Abenamar Bauta: la vibra del color Pareciera un guiño a la obra del exponente de la vanguardia europea del siglo XX Piet Mondrian. Muchos de los lienzos y cartulinas sobre los que trabaja Abenamar Bauta tienen el sesgo del Neoplasticismo abstracto, corriente artística de la que fuera fundador el pintor neerlandés. Homenaje a su legado lo constituye Desayuno con Mondrian, donde los elementos formales rememoran aquella &Composición en rojo, amarillo, azul y negro" de 1921.

Resultan interesantes los paralelos; sin embargo, el sello de autenticidad de Abenamar tiene su mayor fuerza en la factura y el acabado de sus creaciones. La limpieza con la que trabaja es evidencia del cuidado y exactitud que imprime a sus obras para conseguir el efecto deseado.

Frecuentemente utiliza la superposición de amplias zonas de colores planos con leves líneas que indican la sensación de movimiento. En otras ocasiones, sobre las manchas de color prevalecen empastes gruesos y texturas que dialogan acerca de los nuevos cuestionamientos estéticos presentes en el artista. Incluso, en algunos casos se distinguen elementos adheridos al soporte: recortes de madera, cartón u otro material son empleados en función de la experimentación y la renovación.

También en aras de diversificarse bifurca su producción en otra arista. Su dualidad como ilustrador le ha proporcionado la participación en diversos títulos con el crédito de esa otra vertiente.

Gente Nueva, Unión y Letras Cubanas han sido algunas de las editoriales con las que ha colaborado en sus publicaciones. Recientemente, su historieta abstracta titulada El Complot fue recogida en el catálogo Kronikas III (2019), álbum colectivo de cómic contemporáneo cubano. La misma pieza, además, formó parte de la exposición homónima en la galería Vitrina de Valonia en La Habana Vieja.

Sus obras forman parte de importantes colecciones de arte y han participado en numerosas exposiciones, tanto personales como colectivas, dentro y fuera del ámbito nacional. Con una presencia notable en ferias y concursos internacionales, le han hecho acreedor de no pocos reconocimientos. Abenamar Bauta integra la nómina de artistas abstractos cubanos contemporáneos y aporta al conjunto con sus obras una excelente vibra de color.

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