Cuba plasmó su huella olímpica en Tokio 2020

Cuba plasmó su huella olímpica en Tokio 2020

Deportes

Por Jhonah Díaz González Fotos: Roberto Morejón

Espectacular puede ser uno de los adjetivos cuasi obligatorios para calificar la actuación de Cuba en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, después de un sinfín de emociones que llevan a enaltecer a los protagonistas en una justa con el sello impreso de la COVID-19.

Cuba plasmó su huella olímpica en Tokio 2020

Bajo el fuego cruzado de la pandemia y sin público en los graderíos, la delegación de la isla solventó obstáculos, implantó respeto y suprimió las frases de aquellos detractores que advirtieron fracasos, con sus siete medallas de oro, 15 premios en total y el lugar 14 en la tabla por países.

Ni el peliagudo contexto sanitario frenó a los atletas caribeños, que impulsaron a todo un pueblo a agolpar sus asientos frente a la TV y aplaudir hasta la saciedad, mientras colmaban de gloria el resultado colectivo en la capital de Japón.

Del 23 de julio al 8 de agosto, la delegación lució inmensa nuevamente, y dejó dígitos históricos al convertirse, desde la justa de Roma 1960, en la cuarta capaz de sumar la referida cifra de metales dorados —agregue otros tres de plata y cinco de bronce— con un grupo de clasificados inferior a los 70 miembros.

Cuba plasmó su huella olímpica en Tokio 2020

Anteriormente, tal gesta solo fue alcanzada por Turquía en 1960 (49 atletas-siete doradas), Rumanía en Seúl 1988 (68-siete) e Irán en Londres 2012 (53-siete).

Además, rindió su mejor presentación de los últimos 13 años, al destrozar los registros de Beijing 2008 (tres- 10-17), Londres 2012 (cinco-tres-siete) y Río de Janeiro 2016 (cinco-dos-cuatro). Adicione que se cumplió el designio precompetencia, pues la meta era cerrar entre los 20 principales protagonistas de la justa multidisciplinaria. Y se cumplió.

Otra vez el boxeo devino faro y guía, gracias a sus cuatro liderazgos por intermedio de Andy Cruz, en los 63 kilogramos, Roniel Iglesias (69), Arlen López (81) y Julio César la Cruz (91), así como el tercer escaño de Lázaro Álvarez (57).

La lucha tampoco falló con el enorme (y legendario) grequista Mijaín López (130) y Luis Orta (60), que junto a la dupla de canoístas de Serguey Torres y Fernando Dayán Jorge (C2 a mil metros), completaron a los campeones del país, que se unió ahora a Brasil (siete-seis-ocho) como los líderes de Latinoamérica.

Cuba plasmó su huella olímpica en Tokio 2020

Sería un craso error no repasar los segundos puestos de la judoca Idalys Ortiz (+78), el pistolero Leuris Pupo (tiro rápido) y el saltador de longitud Juan Miguel Echevarría, que fue acompañado en el podio por Maykel Massó, bronceado como la discóbola Yaimé Pérez, el taekwondoca Rafael Alba (+80) y el luchador Reineris Salas (97, estilo libre).

Así, el territorio caribeño (84-69-82) se ratificó como el segundo más laureado del continente americano en la historia, detrás de Estados Unidos, y el líder entre todas las naciones hispanohablantes. Evidencia de que cuando se le pone alma y corazón a las acciones, no hay muros infranqueables.