Apretaito pero relajao» ¡Así se baila el son cubano!

Apretaito pero relajao» ¡Así se baila el son cubano!

Danza

Por Fabiana Matamoros

El son surgió en la región oriental de Cuba (Santiago de Cuba, Manzanillo, Guantánamo y Baracoa) a finales del siglo XIX, resultado de una mezcla de la música bantú y española. A diferencia del danzón, para bailar el son, la pareja ocupa una posición mucho más cercana. Las piernas se entrelazan y las mujeres mueven las caderas sensualmente.

El son se empezó a bailar en todo el país y se caracterizó por realizar su paso básico a tiempo de clave o contratiempo de clave. Desde el punto de vista coreográfico existen dos estilos fundamentales de interpretar este género: el son montuno y el son urbano.

El primero es más movido, se caracteriza por acentuados movimientos de torso hacia los lados, brazos arriba y abajo y profundas flexiones de las piernas. En el son urbano la posición de baile es más erguida y los movimientos son más pausados, suaves y elegantes.

Los instrumentos han cambiado con el tiempo, pero los más comunes han sido la guitarra, el tres cubano, las maracas, el bongó, el bajo, las claves y la trompeta.

Si de grandes soneros se trata, hablemos del Septeto Nacional de Ignacio Piñeiro, quien de verdad le «echó salsita» a la popularidad del son. Mencionar también al Trío Matamoros, Bienvenido Julián Gutiérrez, Arsenio Rodríguez, La Sonora Matancera, Benny Moré, Celia Cruz, Compay Segundo, Pacho Alonso y otros.

El son es el género musical más querido, cantado y bailado a través de la historia de esta nuestra isla, con gran proyección y reconocimiento internacional. Tanto así que en septiembre 2012 fue declarado patrimonio cultural inmaterial de la nación cubana.