Biotecnología, más que un sueño

Biotecnología, más que un sueño

Salud y Medicina

Por Alina Veranes

Un bonito día es este dedicado internacionalmente a la Biotecnología, el 16 de junio.

En Cuba hay razones para celebrarlo porque con una proyección totalmente de cara al futuro, el líder de la Revolución cubana Fidel Castro promovió la entrada de Cuba en el exclusivo mundo de la biotecnología, algo que en su momento sonaba a sueño imposible.

El primero de julio de 1986 se fundó el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) en la capital cubana, pocos años después uno similar en Camagüey e instituciones científicas como el Centro de Inmunología Molecular, el Instituto de Inmunoensayo… que trabajarían en la misma línea que el primero, alcanzando muchos éxitos.

Hoy por hoy, cuando ya es una verdad confirmada la eficacia de las vacunas cubanas contra la COVID-19, llamadas Soberana 01, 02, Plus y Abdala, con aplicación aprobada y segura en fase de emergencia y avanza con gran eficacia la Mambisa, Cuba sigue afianzándose en el campo de la investigación científica y en la industria biotecnológica, con un camino anterior muy respetado.

Las vacunas creadas por la ciencia del archipiélago han sido decisivas para que la nación llegara al control de la terrible pandemia e incluso pudiera prestar ayuda solidaria a países de diferentes continentes, incluso de Europa.

Cuba acumula en el presente un prestigio reconocido por los pueblos y personalidades e instituciones mundiales que constituyen referentes en esos campos.

Además, son aportes del CIGB, así como del Instituto Finlay la obtención por esa vía de fármacos de punta, entre estos uno de uso terapéutico para el tratamiento de cáncer de pulmón, cuello y cabeza, que ha conseguido resultados asombrosos en la remisión del tumor del órgano respiratorio, en estadios muy avanzados.

También, entre los medicamentos estrellas de la nación figuran el Heberferón Alfa 2b recombinante, usado con gran eficacia en melanomas, el afamado Heberprot P, en la terapia del pie diabético y recientemente ha aparecido otro más, generador de grandes expectativas: el Neuro Epo, el cual es una gran esperanza para la posible cura o ralentización del Alzheimer.