El café, un producto estrella

El café, un producto estrella

Herencia y Tradición

Por Julia Muñoz

El café es la bebida que se obtiene al colar con agua las semillas tostadas y molidas de los frutos del cafeto, un árbol que puede llegar a medir hasta 6 metros de altura. La planta del cafeto se cultiva principalmente en países tropicales y subtropicales. Brasil concentra poco más de un tercio de la producción mundial.

Los granos del café son uno de los principales productos de origen agrícola que se comercializan en los mercados internacionales y a menudo supone una gran contribución a los rubros de exportación de las regiones productoras.

El café es altamente estimulante por su contenido de cafeína, y suele tomarse en desayunos, después de éste o incluso como único desayuno, aunque también se acostumbra tomarlo después de las comidas o cenas, para entablar conversaciones o sólo por costumbre.

Es una de las bebidas sin alcohol más socializadoras en muchos países. Las formas más populares de tomarlo son: expreso y capuchino, con o sin azúcar. También se le suele añadir crema o nata, leche condensada, chocolate o algún licor en dependencia de la receta, pues hay muchas maneras de prepararlo. Se sirve habitualmente caliente, pero también se toma frío o con hielo.

Hace cinco años cada primero de octubre se celebra el Día Internacional del Café, proclama realizada por la Organización Internacional del Café (OIC). La idea de esta fecha surgió con la intención de “reunir en una sola festividad a todos los productores de café del mundo”.

Algunas curiosidades sobre el café apuntan que es la segunda bebida más consumida en el mundo después del agua; todos los días en el planeta se consumen aproximadamente 3 mil millones de tazas de café. Es el segundo producto más comercializado del orbe junto con la Coca Cola, y el lugar donde se consume más café es en los países nórdicos.