El Sauto  de Matanzas, un teatro con historia

El Sauto de Matanzas, un teatro con historia

Herencia y Tradición

Por Julia Muñoz

El Teatro Sauto de Matanzas, Monumento Nacional desde el 10 de octubre de 1978, es un paradigma de las grandes obras de la arquitectura cubana. Es uno de los coliseos teatrales más relevantes de Cuba, reconocido como un símbolo de la ciudad por su esplendor y por ser sede de festivales y eventos nacionales e internacionales de gran alcance.

Su historia está estrechamente vinculada al desarrollo económico que alcanzó la Atenas de Cuba en el siglo XIX con el estallido de una gran revolución azucarera. El acelerado progreso económico trajo consigo un despegue en la sociedad y la cultura, momento en que nacieron y se consolidaron notables centros educacionales e importantes instituciones artísticas y literarias.

Entre estas, la perla mayor la constituyó un gran teatro, nacido con el nombre de Esteban y rebautizado años después como Sauto, un proyecto del arquitecto italiano Daniel Dall’Aglio, inaugurado el 6 de abril de 1863. El coliseo encabeza la trilogía de teatros clásicos cubanos. El imponente edificio resulta un fiel ejemplo del estilo neoclásico.

Presenta cuatro fachadas muy bien resueltas y apreciables desde cualquier punto que se le mire. Ya en el interior, el teatro sorprende por la funcionalidad, la relación que se establece entre los distintos espacios y, la sobria, aunque detallada decoración. Por su forma de herradura la sala se incluye en la familia de teatros “a la italiana”.

Con capacidad para 775 espectadores, un estremecimiento de placer se siente al escuchar la campanilla que, como hace más de un siglo desde el llamado palco presidencial, anuncia el inicio del espectáculo.

En la actualidad el teatro es subsede del Festival Internacional de Ballet, del evento Mayo Teatral y el Festival Internacional de Teatro de Títeres; así como de importantes eventos nacionales como el Cubadanzón, Danzando y Los días de la Danza.