Los faros, guías imprescindibles de la navegación

Los faros, guías imprescindibles de la navegación

Herencia y Tradición

CubaPLUS Magazine

Cada 7 de agosto, se  celebra el Día Mundial de los Faros con el objetivo  de reconocer y divulgar la  importancia que tienen para  la señalización marítima pues, a través de todos los tiempos,  han sido los guías imprescindibles de las embarcaciones en las noches y ante inclemencias del tiempo como las tormentas.

En un principio la celebración se instauró a iniciativa de los Estados Unidos, como Día Nacional del Faro, para conmemorar la firma de la Ley para el Establecimiento y el Apoyo de Faros, Balizas, Boyas y Muelles Públicos aprobada por el Congreso en 1789 y,  posteriormente,  numerosos países se  adhirieron a la recordación  como Día mundial.

El faro más antiguo del mundo es el  de Alejandría, Egipto, construido  hace alrededor de  2 400 años, con una altitud   aproximada de unos 100  metros, que es  una de las Siete Maravillas del Mundo, cuyas ruinas se encuentran hoy día en el puerto de esa ciudad.

En el planeta hay varios faros famosos, entre ellos  el Faro Peggys Point, Canadá, con 100 años de edad; Faro del Arrecife de Deadalus   en Egipto, construido en 1831;  Faro de Hércules  en España, del siglo I y Faro de Creac'h, Isla de Ouessant  en Francia, de 1863.

Cuba, en su condición de isla, dispone de cerca de 40 faros en todo su territorio, algunos de los cuales se construyeron como medida de seguridad para facilitar el paso a los buques en canales o lugares de acceso peligroso.

Entre los más conocidos faros cubanos está  el del Castillo del Morro, a la entrada de la bahía de La Habana con  una altura focal de 44 metros  y  que muestra dos destellos blancos cada 15 segundos; el de Punta de Maisí, en el extremo oriental de la isla, con  una altura de 37.2 metros y que fue construido con  piedras extraídas de la propia costa de donde está ubicado.

El del Cabo de San Antonio, nombrado "Faro Roncali", en el extremo occidental de la mayor de las Antillas, con  22,5 metros y  dos emisiones de luz cada 10 segundos y el  del Morro de Santiago de Cuba, ubicado dentro del Castillo de San Pedro de la Roca construido en 1842.

Los avances de las tecnologías han posibilitado que   la navegación actual sea  asistida   por satélite, por lo que  quizás muchas personas piensen  que  los faros han perdido importancia dentro de la actividad. Sin embargo,  todavía siguen siendo importantes y, se considera,  que nunca dejaran de funcionar,  pues las técnicas pueden fallar en algún momento por diversos  motivos y, entonces, ahí estará el faro como fiel amigo de los marineros para guiarlos a su destino sin peligro a zozobrar.