La miel, dulce néctar

La miel, dulce néctar

Salud y Medicina

Por Colette Laforet

La miel, producida por las abejas a partir del néctar de las flores, es una sustancia dulce y viscosa utilizada con diferentes funciones. Este producto totalmente natural tiene cualidades reconocidas y utilizadas por los seres humanos desde tiempos remotos, como alimento y para endulzar, con un poder mayor que el de la caña de azúcar.

Se emplea, además, en la cosmética y la medicina natural, y tiene aplicaciones como cicatrizante y conservante. El origen botánico de las mieles define también la mayor o menor facilidad de éstas a cristalizar. Sus características físicas, químicas y sensitivas están determinadas por el tipo de néctar que recogen las abejas.

La producción mundial media de miel es aproximadamente de 1 200 000 toneladas, y cerca de la mitad de esta entra en los circuitos internacionales de comercio. Los principales países productores y exportadores son China, Argentina, España, México, Canadá, Hungría y Australia. Los principales importadores a nivel mundial son la Unión Europea y Estados Unidos.

Existen diversas referencias históricas a esta sustancia. Además de las citas bíblicas, muchos otros pueblos, como los antiguos egipcios o los griegos, se referían a la miel como un producto sagrado, llegando a servir como forma de pagar los impuestos. También existen registros prehistóricos en pinturas rupestres de la utilización de la miel.

La intervención del hombre en el proceso de explotación de los panales de la colmena es conocida como apicultura. De la miel se derivan una serie de productos como la cera, la jalea real y el propóleo, también utilizados en las industrias alimentarias y farmacéuticas.