Las bellezas de la Isla de la Juventud

Las bellezas de la Isla de la Juventud

Destinos

Por Rose Ross

La isla de la Juventud (antes Isla de Pinos) es una isla caribeña, la quinta en extensión del archipiélago de las Antillas Mayores. De acuerdo con la División político-administrativa del país, ese territorio es un Municipio Especial, que abarca más de 2000 km² y tiene rango de provincia. Esta condición viene dada por sus escasas dimensiones y su reducida población para ser provincia.

Su territorio, envuelto por el Mar Caribe, está caracterizado por la presencia de numerosos ecosistemas que lo convierten en un paraíso natural. Entre ellos, el Parque Natural Punta Francés, ubicado en el litoral sudoeste, sirvió de refugio de numerosos piratas y corsarios entre los siglos XVI al XIX; historia que determinó el nombre de Cabo Francés, desde 1826, por las numerosas visitas del pirata galo Francois Leclerc (el primer Pata de Palo recordado en la historia).

Otro de los grandes atractivos de esta región es el conjunto de playas que bordean la isla. Entre ellas, destacan por su belleza y arenas finas, Playa Paraíso, Playa Roja y Playa Sirena. Espacios en los que se puede disfrutar, además, de baños con delfines, práctica de deportes acuáticos y buceo submarino.

El Criadero Cocodrilo de Nueva Gerona, por su parte, juega un importante papel en la conservación de uno de los animales depredadores más peligrosos de Cuba, desde hace más de 25 años. El centro alberga más de 400 especímenes y ha sido definitivo para la preservación de la especie, ya que la caza indiscriminada, la comercialización de carnes y pieles, así como la ocurrencia de incendios forestales, provoca el descenso de su población.

También existen lugares llenos de historia, como el Presidio Modelo, una cárcel-panóptico construida en Cuba en los años 1920. Una década después de su edificación, en los años 1930 y 1940, se convirtió en un verdadero antro de terror para los cubanos que expresaban sus ideas independentistas en contra de la tiranía de la época.