Las cuevas de Punta del Este, huella de la historia precolombina en Cuba

Las cuevas de Punta del Este, huella de la historia precolombina en Cuba

Herencia y Tradición

Por Sandra Portilla

Las Cuevas de Punta del Este, ubicadas en la Isla de la Juventud, al sur de Cuba, forman un conjunto que es muy conocido por las pinturas rupestres que se han encontrado en sus paredes, dejadas allí por los aborígenes en tiempos pre-colombinos. Algunas fueron descubiertas en el Siglo XX y hoy es un sitio arqueológico muy importante en el Caribe.

Ese sitio posee 33 kilómetros cuadrados de extensión con una rica biodiversidad, en la que destacan la exuberante vegetación y diversa fauna terrestre y marina.

Desde el punto de vista patrimonial ese lugar adquiere renombre por la presencia de un sistema cavernario de cuatro cuevas, donde se encuentra la No. 1 en la que se observan 213 pictografías, que representan la casi tercera parte de las halladas en todo el país.

El estudio de las pictografías descubiertas en las cavernas del sur pinero demuestra, que el caso de la Isla de la Juventud es muy singular. Se trata de una verdadera cosmogonía que tiene en Punta del Este su más acabada expresión gráfica, plástica y abstracta, como un reto de quienes, sin poseer escritura, se adelantaron en el tiempo y plasmaron su filosofía en las paredes.

Mediante círculos concéntricos y otros símbolos asociados, casi totalmente incomprensibles en la actualidad, constituyen un motivo pictórico difundido por el planeta. Se trata de la reiteración hasta la saciedad de ese símbolo, usado incluso con imaginación a la hora de pintar hasta aquellas figuras de excepción que adquieren determinadas configuraciones lejanas del círculo en sí.

En la llanura meridional los referidos motivos representan más del 90% de cuanto dibujó el aborigen y, además, alternan en varias combinaciones el rojo y el negro, juntos o separados.

No se pretende la descripción detallada de los testimonios artísticos dejados por los aborígenes que habitaron esta región pero sí que se conozca ese sitio, testigo de culturas ancestrales, para el conocimiento de las futuras generaciones.