Las mariposas, hermosas obras naturales

Las mariposas, hermosas obras naturales

Medio Ambiente

Por Antonia Di Fiore

Con frecuencia la belleza de las mariposas impacta a quienes las contemplen. Y es que son insectos, casi siempre voladores, cuyo colorido y diversidad de formas resaltan a simple vista. Según las fuentes bibliográficas más actualizadas, existen cerca de 170 000 especies, de las cuales solo el 10% son diurnas.

Su gran adaptabilidad les ha permitido permanecer en la Tierra desde hace millones de años, en condiciones climatológicas y hábitats naturales muy variados. Su surgimiento coincide con la proliferación de las plantas con flores, pues mantienen una estrecha relación con las mismas, fundamentalmente debido a la alimentación.

Las mariposas adultas son capaces de alimentarse del néctar de las flores (principal fuente de sustento) gracias a su trompa que puede penetrar al interior de la flor nutricia. A su vez, las plantas se benefician de este proceso porque mientras se alimentan, las mariposas trasladan el polen de una a otra, y con ello aseguran su reproducción.

Por su parte, estos insectos comienzan su vida en el interior de los huevos. 

De estos salen las orugas, que luego de mudar su piel varias veces, en la última muda se convierten en pupas o crisálida. Estas formas albergan a la futura mariposa y es crucial pues ahí se forman las partes de su cuerpo.

Las mariposas siempre se han considerado frágiles, porque no tienen armas de ataques. Su estrategia de autoprotección más común es el camuflaje. Durante los últimos años ha disminuido notablemente la población de estos animales, por lo cual es importante mantener cuidados sus entornos naturales, y sobre todo, protegerlas.