Las perlas: hermosas obras de la naturaleza

Las perlas: hermosas obras de la naturaleza

Medio Ambiente

Por Coco Simpson

Blanco, rosa, plata, crema, marrón, verde, azul, negro, amarillo y arco iris son algunas de las tonalidades de las perlas, formaciones naturales que se originan en el interior de especies de moluscos llamadas bivalvos. Los mismos presentan gran belleza tanto en su exterior como en el  interior, en las conchas y las gemas respectivamente.

Las perlas preciosas son producidas en su inmensa mayoría por las ostras pertenecientes a la familia Pteriidae. Estas formaciones de nácar tardan aproximadamente 10 años en formarse. Cuando determinadas partículas del medio externo ingresan en la parte blanda del animal, este reacciona al cuerpo extraño al cubrirlo con sustancias que le aportan brillo y constitución.

Las perlas son de tamaño y formas variables. Su valor se determina en dependencia de varios criterios, pero puede decirse que se centran en tres fundamentales: una forma perfecta como las conocidas lágrimas, la rareza de su color, y la talla. También influyen en el precio final las tendencias de la moda del momento.

El brillo de la perla proviene de la reflexión luminosa en la superficie cristalina, mientras que la iridiscencia proviene de la refracción y difracción luminosas en las múltiples capas de nácar translúcido que forman una perla cualquiera. Las perlas han sido apreciadas por bastantes pueblos desde la antigüedad debido a su rareza y belleza.

Actualmente no tienen tanto valor monetario como en épocas pasadas, principalmente porque la mayoría de ellas son cultivadas, lo que las ha devaluado por aumento en la oferta.