María Teresa Mora, dama cubana del ajedrez

María Teresa Mora, dama cubana del ajedrez

Deportes

Por Ana María Silveira

Entre las mujeres que han brillado en el campo de batalla de las 64 casillas figura la ajedrecista cubana María Teresa Mora Iturralde, primera Maestra Internacional de Iberoamérica en el llamado juego ciencia y campeona nacional imbatible por dos décadas.

Nacida en La Habana el 15 de octubre de 1902, aprendió a jugar con su padre, a quien muy pronto ganaba y, al igual que el genio del ajedrez, José Raúl Capablanca, fue considerada un prodigio.

El American Chess Bulletin publicó en 1917: “No contenta con haber dado a José Raúl Capablanca al mundo, La Habana llama la atención con otro prodigio del ajedrez en la persona de la niña María Teresa Mora”.

El autor del artículo era Edgard Everet, campeón de Washington, a quien María Teresa, a sus 14 años, acababa de ganar un match en la capital cubana, con resultado de tres victorias por una y tres tablas.

A los 11, la novel ajedrecista había conquistado un torneo juvenil celebrado en el Club de Ajedrez de La Habana, que puede considerarse su debut público en estas lides.

En 1922 ganó el título de Cuba en la Copa Dewars, que entonces se consideraba campeonato nacional, y en el que, con excepción de ella, solo participaron hombres, los más destacados jugadores de entonces.

Ese propio año, José Raúl Capablanca la recibió como discípula, en la única ocasión en que ejerció como instructor de ajedrez, y fue con vistas a prepararla para el Campeonato Mundial de Londres, en el que consiguió que fuera inscrita, pero al cual no pudo asistir ella por falta de recursos económicos.

En sus memorias, el Gran Maestro la recuerda así:

“Había en La Habana una joven de 12 a 14 años que me interesaba mucho. No solo era inteligente y modesta en todos los aspectos, sino que, además, jugaba al ajedrez bastante bien (creo que hoy es probablemente la jugadora más fuerte del mundo, aunque solo tiene 15 o 17 años). En realidad, aprendí yo más que mi alumna, aunque espero que mi joven amiga se beneficie de la docena de lecciones que le di”. 

El establecimiento del Campeonato Nacional Femenino en 1938 debutó con victoria de María Teresa y ese resultado se mantuvo ininterrumpidamente hasta 1960, cuando se retiró.

En su rica trayectoria figura también la participación en dos campeonatos femeninos del mundo, en 1939, cuando terminó séptima, y en 1950, en el que concluyó décima y derrotó a la campeona mundial Elizabetha Bikova. Ese último año recibió el título de Maestra Internacional.

Amante de la música, intérprete de mandolina y violín, en lo que también se destaco, así como en el magisterio, en el ámbito del ajedrez María Teresa Mora Iturralde, fallecida el 3 de octubre de 1980, hizo más de lo que era previsible en su época, y más de lo que hicieron muchos, y aun así sus logros saben a poco teniendo en cuenta sus potencialidades, en un medio adverso en lo económico y con tradicional predominio masculino.