¿Quieres que te haga el cuento de la buena pipa?

¿Quieres que te haga el cuento de la buena pipa?

Herencia y Tradición

Por Coco Simpson

Si hay un juego al que los pequeños le huyen es al de hacer “el cuento de la buena pipa”. Es un cuento interminable que agota al mayor de los pacientes e irrita al más ecuánime niño, incluso adulto. Pero hay quien dice que este cuento de nunca acabar no es una simple invención para molestar a los más chicos, sino que está inspirado en la historia de una joven muy bonita.

Pipa era el apellido de aquella muchacha que hablaba mucho y tenía el defecto de no saber escuchar. Le encantaba contar historias pero no le gustaba que nadie hiciera ningún comentario mientras ella hablaba. Y aunque sus historias eran muy divertidas, sus amigos se empezaron a cansar de escucharla siempre y que ella no los escuchara.

Entonces todos sus compañeros se juntaron y se fueron a ver a la bruja del barrio para hacerle una broma que le enseñara que debía escuchar a los demás. Una de las chicas intentó advertirle lo que le iban a hacer, pero Pipa, como siempre, no escuchó. Así que una mañana Pipa se despertó sin poder decir ni una sola palabra.

Recién cuando su madre le dijo “Hola” pudo responderle con otro “Hola”. Cuando se encontró con sus amigos, ellos empezaron a hablarle y ella sólo podía responder lo mismo que le habían dicho. ‘Parece que hoy no nos vas a contar ningún cuento’ le dijo uno de los chicos… y ella lo repitió. ‘¿Quieres que te cuente el cuento de la Buena Pipa? Y Pipa lo repitió.

Esa noche Pipa lloró mucho y se arrepintió de no haber escuchado a sus amigos. Y como su arrepentimiento era sincero, el hechizo se rompió. Pipa aprendió a escuchar y prometió contar su historia a todo aquel que no supiera escuchar. Aunque un poco fantasiosa, la moraleja de la historia es que debemos escuchar a los demás, del mismo modo que nos gusta exponer algún criterio.