Sí, sí, sí, ¡yo quiero mambo, mambo!

Sí, sí, sí, ¡yo quiero mambo, mambo!

Danza

Por Fabiana Matamoros, Foto: cortesía Ulises Rodríguez Febles

El mambo es un género musical bailable derivado del danzón, surgido en Cuba en 1938. Su autoría se atribuye al músico cubano Orestes López, pero fue el matancero Dámaso Pérez Prado quien extendió el nombre de este ritmo, al vender sus composiciones bajo el título de mambo por vez primera en el año 1940. Pérez Prado y Benny Moré lo popularizaron en la Ciudad de México, y luego en el resto del mundo a mediados de la década de 1950.

Sobre esta historia en particular, durante 2017 y 2018 se realizaron diversas presentaciones de “Yo soy el Rey del Mambo”, en varias provincias de Cuba y en algunas ciudades de México. Autoría del dramaturgo matancero Ulises Rodríguez Febles, la obra de teatro está inspirado en la vida de Pérez Prado, y fue estrenada en ocasión de su centenario, en la ciudad que lo vio nacer.

La puesta en escena es resultado del trabajo mancomunado del grupo mexicano Conjuro Teatro y la agrupación musical matancera Atenas Brass Ensemble. Los actores de Conjuro Teatro encarnaron, con singular maestría, al mismísimo Pérez Prado y a Benny Moré, y también a diversos personajes asociados a la vida del trascendental músico. Los metales de Atenas Brass Ensemble, por su parte, interpretaron la banda sonora en vivo durante cada función, aportándole un valor singular a este “mambodrama”.

Actualmente, el mambo es uno de los ritmos latinos que se enseñan en las clases de Baile de Salón y su ejecutoria se ha extendido al mundo entero, para orgullo de los cubanos. Desde hace algunos años, en el Hotel Nacional de Cuba se ha desarrollado el Campeonato Internacional de Baile de Salón, certamen liderado por la bailarina cubana Ana Llorente. El campeonato, que cuenta ya con dos ediciones, ofrece un escenario ideal para que parejas profesionales y amateurs bailen a compás de mambo.