La industria biofarmacéutica cubana, combate a la COVID-19

La industria biofarmacéutica cubana, combate a la COVID-19

Salud y Medicina

La pandemia del nuevo coronavirus ha desafiado la capacidad de respuesta de los sistemas de salud en la mayoría de los países. La estrategia de Cuba ha sido recientemente analizada en un artículo publicado por el presidente Miguel Díaz-Canel y el Prof. Jorge Núñez.

La industria biofarmacéutica cubana, combate a la COVID-19Un componente de esta estrategia lo constituye la industria biofarmacéutica cubana. Se garantizó la cobertura de medicamentos del protocolo establecido por el Ministerio de Salud Pública (MINSAP). Varios productos en fase de desarrollo fueron rápidamente reposicionados para su utilización en la covid-19. Biofármacos como Nasalferon, Biomodulina-T y Hebertrans han sido aplicados en la prevención de la infección por el virus SARS-CoV-2 en grupos de riesgo; Heberon y Heberferon fueron administrados como tratamientos antivirales, mientras que Jusvinza e Itolizumab se usaron para detener la reacción hiperinflamatoria.

Los productos de la biotecnología han contribuido a la disminución de pacientes graves y críticos (<7 %) y a la reducción de la mortalidad (0,8/100 000) por esta enfermedad, aproximadamente 10 veces inferior a la tasa mundial.

La carpeta de proyectos incluye otros productos biológicos antivirales e inmunomoduladores, juegos de reactivos para diagnóstico, productos de origen natural y equipos médicos, y están en fase de desarrollo varios candidatos vacunales, lo que debe contribuir al control definitivo de esta enfermedad en Cuba.

La industria biofarmacéutica en Cuba

La industria biofarmacéutica cubana tiene más de 35 años de creada por el Comandante en Jefe Fidel Castro, quien además impulsó su crecimiento y desarrollo.

Desde el inicio de la biotecnología moderna, basada en las técnicas de ingeniería genética, Cuba se insertó en ese sector emergente y estableció un modelo propio de ciencia e innovación que ha obtenido resultados reconocidos por la comunidad internacional.

El Centro Nacional de Investigaciones Científicas (CNIC), fundado en 1965, se convertiría en fuente de científicos que tendrían la responsabilidad de crear otras instituciones, la mayoría relacionadas con la salud animal y humana.

La industria biofarmacéutica cubana, combate a la COVID-19La década de 1980 fue la del despegue de la biotecnología, con la creación del Frente Biológico y la inauguración del Centro de Investigaciones Biológicas en 1982, el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) en 1986, el Centro de Inmunoensayo (CIE) en 1987, y otras instituciones que conformaron en 1992 el Polo Científico de La Habana, el cual cuenta con más de 10 000 trabajadores.

En el año 2012 estas instituciones se fundieron con las empresas de la industria farmacéutica, lo que dio origen a la organización superior empresarial BioCubaFarma, que hoy agrupa 32 empresas, suministra más de 800 productos al sistema de salud incluyendo 349 medicamentos del Cuadro Básico, posee 182 objetos de patente, realiza con sus productos más de 100 ensayos clínicos simultáneos en 200 sitios clínicos y ha exportado sus productos a más de 50 países.

Experiencias cubanas en el combate de epidemias

El sector biofarmacéutico cubano ha participado, como parte del sistema de salud, en el enfrentamiento a situaciones epidemiológicas complejas a escala nacional, y ha acumulado una vasta experiencia de trabajo en este sentido. Algunos ejemplos son: el dengue, la meningitis de origen bacteriano y el control del sida, con resultados satisfactorios.

BioCubaFarma y la covid-19: La contribución de la ciencia y la innovación

El desarrollo y consolidación de una industria biofarmacéutica madura, con capacidad científica e innovadora, se expresa en una amplia carpeta de productos y proyectos de BioCubaFarma, lo que ha sido una fortaleza para el sistema de salud cubano en el manejo de esta enfermedad.

La industria biofarmacéutica cubana, combate a la COVID-19El Ministerio de Salud Pública y BioCubaFarma elaboraron un programa conjunto de investigación para la prevención y el tratamiento de la enfermedad, que se inició en febrero de 2020, antes de reportarse el primer caso en el país. Este programa de investigación, que se inició con unos pocos proyectos, alcanzó hasta el mes de junio decenas de investigaciones básicas, clínicas e intervenciones médicas, para la prevención de la enfermedad en grupos de riesgo y vulnerables, el tratamiento de pacientes confirmados, el tratamiento de pacientes graves y críticos, además de la recuperación de los convalecientes.

Principales resultados

BioCubaFarma ha trabajado en 16 proyectos de nuevos tratamientos y tecnologías médicas para prevenir y combatir la covid-19, causada por el coronavirus SARSCov- 2. De estos, hay 11 productos que se encuentran en estudios clínicos o ensayos de intervención en pacientes y grupos de riesgo.

Con fines preventivos se han evaluado cinco productos capaces de estimular la inmunidad, tanto innata como adaptativa, para diferentes grupos de riesgo (incluido el personal médico).

Por su acción antiviral, cuatro productos han sido empleados en pacientes infectados por el virus, recién diagnosticados, y dos para contrarrestar el proceso de la tormenta de citocinas. Se trabaja en tres sistemas diagnosticadores en el CIE y la producción nacional de respiradores artificiales, coordinada por el Centro de Neurociencias de Cuba.

Los productos y proyectos científicos de BioCubaFarma se insertan en todos los espacios de control de la enfermedad.

La industria biofarmacéutica cubana, combate a la COVID-19Biomodulina-T, inmunomodulador de origen natural

La Biomodulina-T es un extracto de timo bovino que contiene polipéptidos de bajo peso molecular (menor de 20 kDa), producido por el Centro de Biopreparados de Cuba (Biocen), en colaboración con el Instituto de Hematología e Inmunología, del MINSAP.

Es un inmunomodulador eficaz en el tratamiento de afecciones respiratorias en adultos mayores que estimula la producción de linfocitos T CD4 y CD8 y la diferenciación de las células linfoblastoides del timo.

Hebertrans (Factor de Transferencia)

El Factor de Transferencia es un hemoderivado obtenido por hemodiálisis de leucocitos, que transfiere inmunidad de un donante inmune a un receptor con déficit inmunológico.

Nasalferón (formulación nasal de IFN alfa-2b humano recombinante)

El Nasalferón es una formulación de IFN-alfa-2bhumano recombinante para administración nasal que, gracias a las propiedades inmunomoduladora y antiviral del IFN-alfa, logra una protección frente a la exposición al SARS-CoV-2.

Heberon® (interferón alfa-2b humano recombinante)

Varios estudios clínicos han proporcionado evidencia de los efectos antivirales de los interferones tipo I en pacientes con coronavirus respiratorios. En pacientes infectados con SARS-CoV-2 durante el primer mes posterior al inicio del brote en Cuba se evaluó la eficacia terapéutica de IFN alfa-2b en un estudio observacional prospectivo metacéntrico realizado en 16 hospitales de ocho provincias cubanas.

La industria biofarmacéutica cubana, combate a la COVID-19Heberferon® (IFN alfa-2b + IFN gamma)

En 2016 el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología(CIGB) obtuvo el registro de una nueva formulación, Heberferon ®, que combina los interferones alfa-2b y gamma, y cuyo uso se aprobó para el tratamiento del carcinoma basocelular, el cáncer de piel más común.

Jusvinza, péptido inmunomodulador

Los pacientes con covid-19 que transitan hacia estadios graves y críticos presentan una marcada hiperinflamación. Esta etapa de la enfermedad está mediada por altas concentraciones de citocinas proinflamatorias, evento biológico conocido como tormenta de citocinas.

Este medicamento es un péptido inmunomodulador, diseñado mediante herramientas bioinformáticas, que posee propiedades antinflamatorias.

Itolizumab, anticuerpo monoclonal anti-CD6

La glicoproteína CD6 es considerada como un antígeno de diferenciación leucocitario. Se expresa fundamentalmente en células T maduras de sangre periférica, donde constituye la mayor parte de la población de células CD3+. Se expresa, además, y en mucha menor proporción en una fracción de células B maduras (células B1a), en timocitos inmaduros y en neuronas de la corteza cerebral. El uso del Itolizumab en la psoriasis y la artritis reumatoide evidenció su seguridad y eficacia.

Otros medicamentos en evaluación

Algunos productos en desarrollo son:

Péptido CIGB300, inhibidor de la enzima caseína quinasa.

Vacuna antimeningocócica VAMENGO-BC, y vacuna CIGB2020 (basada en antígenos del virus de la hepatitis B), ambas empleadas en estudios clínicos como alternativa.

Vacunas específicas contra el SARS-CoV-2.

También hay en ejecución proyectos relacionados con el diagnóstico:

Diagnóstico serológico basado en la tecnología SUMA, del Centro de Inmunoensayo.

La industria biofarmacéutica cubana, combate a la COVID-19Diagnóstico molecular

La pandemia de coronavirus ha sido un enorme reto para toda la sociedad cubana. La respuesta ha sido múltiple y exitosa. Ahora es preciso analizarla y extraer las enseñanzas que nos serán útiles para los nuevos desafíos que vendrán, pues la situación sanitaria en el mundo se encamina a un futuro incierto y peligroso.

Los resultados positivos en la lucha contra la epidemia en Cuba se relacionan directamente con la cohesión y la capacidad de movilización social cubanas, la conducción del proceso por el Gobierno, las fortalezas del sistema de salud, construidas durante más de 60 años, y también con la institucionalidad y la respuesta de la comunidad científica, con la participación integrada de la industria farmacéutica y biotecnológica.

Resumen de artículo publicado por la revista Anales de la Academia de Ciencias de Cuba.

Martínez-Díaz E, Pérez-Rodríguez R, Herrera-Martínez L, Lage-Dávila A, Castellanos-Serra L. La industria biofarmacéutica cubana en el combate contra la pandemia de COVID-19. Anales de la Academia de Ciencias de Cuba [revista en Internet]. 2020 [citado 2020 Ago 20]; 10(2):[aprox. 0 p.]. Disponible en: http://www.revistaccuba.cu/ index.php/revacc/article/view/906

Autores:

1. Eduardo Martínez Díaz, Presidente de BioCubaFarma. Académico Titular, Academia de Ciencias de Cuba. La Habana. Cuba.

2. Rolando Pérez Rodríguez, Director de Ciencia e Innovación de BioCubaFarma. Académico de Mérito, Academia de Ciencias de Cuba. La Habana. Cuba.

3. Luis Herrera Martínez, Asesor del Presidente de BioCubaFarma. Académico de Mérito, Academia de Ciencias de Cuba. La Habana. Cuba.

4. Agustín Lage Dávila, Asesor del Presidente de BioCubaFarma. Académico de Mérito, Academia de Ciencias de Cuba. La Habana. Cuba.

5. Lila Castellanos Serra, Académico de Mérito, Academia de Ciencias de Cuba. La Habana. Cuba.