Vacunas contra la COVID-19: de Cuba para el mundo

Vacunas contra la COVID-19: de Cuba para el mundo

Salud y Medicina

Por Ana Laura Arbesú

LA FUERZA DE UN PAÍS, más protegido, más inmune, más feliz

Justo a un año de la detección de los primeros casos de COVID-19 en Cuba, su comunidad científica puso a prueba dos de los cinco candidatos vacunales desarrollados contra esa enfermedad, que ha afectado a millones de personas en el planeta.

Que la isla lleve adelante un quinteto de formulaciones contra el virus SARS-CoV-2 no es obra del azar. Son tres décadas de labor de una industria biofarmecéutica, con más de 200 productos registrados como anticuerpos monoclonales, inmunomoduladores y vacunas, estas últimas protagonistas del esquema de inmunización infantil del país.

Vacunas contra la COVID-19: de Cuba para el mundo

En Cuba el nombre de las primeras moléculas autorizadas para los ensayos clínicos es parte de la cotidianidad. Las bautizaron como las Soberanas: SOBERANA 01, 02 y Plus.

La segunda, SOBERANA 02 se ha probado en territorios con mayor incidencia, ocho municipios de La Habana con 44 010 sujetos para demostrar su eficacia. El último día de marzo sus creadores anunciaron el cierre de ese primer momento de vacunación, con resultados satisfactorios en cuanto a las reacciones adversas.

A estos se suman además los niños y adolescentes en un estudio iniciado en abril.

Los niños también estarán protegidos, dijo a CubaPLUS Latinos Vicente Bencomo, director del Instituto Finlay de Vacunas (IFV), líder de esta investigación.

La población pediátrica de Cuba contará con las mejores fórmulas para inmunizarse contra la COVID-19, amplió la directora de investigaciones del IFV, Dagmar García.

Avanzar hacia el segmento infantil con proyectos tan novedosos requiere un rigor superior. Por ello se necesita evaluar antes los productos en poblaciones adultas para después hacerlo en los infantes, recalcó.

El estudio abarca a la edad comprendida entre cinco y 18 años. Primero en menores de 12 a 18; y una vez demostrada la seguridad en esos grupos etarios, se amplía a los de cinco a 12. SOBERANA 01 pudiera ser la propuesta para lograr la inmunización en ese grupo poblacional.

La formulación Plus, a partir de la variante de SOBERANA 01A, es la escogida para aquellos que ya vencieron la enfermedad y otros que fueron asintomáticos, cuyos niveles de anticuerpos son bajos.

La segunda molécula en avanzar a la última etapa de valoraciones en humanos es Abdala, creada por el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB), con prueba en 48 000 voluntarios de las provincias orientales de Santiago de Cuba, Granma y Guantánamo, de elevada incidencia de la enfermedad.

Vacunas contra la COVID-19: de Cuba para el mundo Mambisa es la segunda propuesta del CIGB, con vía de administración nasal. La formulación se dirige a convalecientes para fortalecer la inmunización, pues un 50 % de los casos positivos al virus SARS-CoV-2 son asintomáticos, por lo que estos grupos de personas desarrollan poca respuesta inmune.

Esta vacuna no necesita de la inyección, es muy segura y amigable, resaltó a esta revista la doctora Miladys Limonta, gerente del proyecto vacunas COVID-19 del CIGB.

Luego de detallar las ventajas de las formulaciones de los proyectos cubanos anticovid-19 basados en plataformas ya existentes, agregó que las fórmulas a partir de esa tecnología pueden utilizar dosis múltiples, a diferencia de otras propuestas desarrolladas en el mundo, creadas con técnicas en las cuales no existían vacunas registradas y sobre cuya seguridad hay muchas incógnitas.

Si ambos proyectos confirman su eficacia, la población cubana estará inmunizada contra el SARS-CoV-2 en este 2021. La ruta de vacunación se lleva adelante de manera escalonada.

También se buscan más certezas con otras poblaciones del resto del mundo, en este caso en Irán y Venezuela, y otros países como China trabajan en conjunto con Cuba en el desarrollo de otro candidato para enfretar cepas y variantes del virus que circulan con más transmisibilidad.