La belleza de Baracoa: la ciudad más antigua de Cuba

La belleza de Baracoa: la ciudad más antigua de Cuba

Destinos

Por Roberto F. Campos Fotos: Publicitur y José (Tito) Meriño

Tengo que admitir que Baracoa es el territorio cubano que más me gusta, no solo porque fue el primer pueblo fundado por los colonizadores españoles en Cuba, sino también por su mezcla de naturaleza y aventura, lleno de hermosos paisajes, montañas, ríos y playas.

La belleza de Baracoa: la ciudad más antigua de CubaTambién conocida como “Ciudad Primada”, Baracoa está ubicada en la oriental provincia cubana de Guantánamo, que cuenta con muchos atractivos naturales y encantadoras áreas urbanas.

Fundada el 15 de agosto de 1511 bajo el nombre de Nuestra Señora de la Asunción de Baracoa por el entonces gobernador y explorador Diego Velázquez, es el asentamiento español más antiguo registrado en Cuba. En 1518 fue proclamada ciudad, así como primera capital y diócesis de Cuba.

Es por sus maravillosos atractivos naturales, culturales e históricos que Onelquis Ferrer Quindelán, delegado del Ministerio de Turismo de Cuba en la zona, vislumbra un futuro promisorio para Baracoa.

Uno de los destinos más atractivos de la región es el Parque Alejandro de Humboldt, que rinde homenaje al científico alemán que en su día se enamoró de este territorio y de Cuba en general.

La belleza de Baracoa: la ciudad más antigua de CubaBaracoa es en realidad el principal atractivo turístico de la provincia, con diferentes opciones al aire libre y culturales que invitan al visitante a disfrutar de sus ríos, playas y platos tradicionales, especialmente los elaborados con coco y chocolate.

La Primada dispone de siete hoteles y unas 500 habitaciones privadas, mientras que la ciudad de Guantánamo cuenta con cuatro hoteles y Maisí, localidad donde se encuentra el faro más oriental de Cuba y ahora tiene dos nuevos hoteles. La mayoría de los turistas que visitan la zona son de Alemania, Francia, Italia y España.

Una de las actividades más populares es la excursión por el río Toa en botes de madera, similares a los que usaba la población indígena y que ahora se cortan y se decoran con palmas reales.