Cuba, singular y auténtica

Cuba, singular y auténtica

La situación geográfica de Cuba —al sur del Trópico de Cáncer y bañada por las aguas del mar Caribe y el océano Atlántico— la ha favorecido con un clima tropical adecuado para largas temporadas de sol y playa. De escenario natural sorprendente, el archipiélago cubano se caracteriza por su fértil y reverdecida superficie; su imagen, desde la altura, semeja un largo lagarto verde oportunamente ubicado en medio del azul que lo rodea.

Cuba, singular y auténtica01-cuba-singular-3.jpgCuba es un verano eterno, de temperaturas agradables, esta característica climática le ha propiciado una variada flora y fauna; un relieve diverso; altos niveles de endemismo y un magnífico estado de conservación de especies animales y vegetales, terrestres y marinas.

El archipiélago cubano está conformado por la isla de Cuba, la Isla de la Juventud y más de 4 000 pequeños islotes y cayos, agrupados en cuatro grupos insulares bien definidos: Los Colorados, Sabana- Camagüey —originalmente bautizado como Jardines del Rey—; Los Canarreos y Jardines de la Reina.

PLAYAS DE CUBA

Más de 300 playas naturales bordean la isla grande, unas pequeñas e íntimas; otras abiertas y amplias; algunas limitan con montañas; otras con imponentes acantilados. Todas siempre cálidas, limpias, seguras, de aguas transparentes y fondos marinos con apreciables atractivos y valores naturales.

Tonalidades de azul y verde acua se complementan en ambos litorales de la mayor de las Antillas. El tipo de arena varía en una amplia gama, según la ubicación; las hay doradas, grises, blancas, cobrizas, pero igualmente acogedoras y gratas para tenderse a disfrutar del sol y llevar, de regreso a casa, un auténtico souvenir: ese bronceado de trópico que tantos buscan una vez puesto un pie en esta isla.

Cuba, singular y auténtica01-cuba-singular-1.jpgEntre las más bellas se encuentran: María La Gorda en Pinar del Río; Playas del Este en La Habana; Jibacoa en Mayabeque; Varadero en Matanzas; Rancho Luna en Cienfuegos; Ancón y María Aguilar en Trinidad; Santa Lucía en Camagüey; Guardalavaca y Esmeralda en Holguín; Marea del Portillo en Granma; Maguana en Guantánamo y las playas de los cayos cubanos.

Seguras y serenas, las playas cubanas son genuinos parajes para vivir, al amparo del Caribe, cualquier día del año. Un abanico tan diverso como los paisajes que las rodean son parte de su singularidad. Franjas de arenas de tonalidades varias; una orilla propicia para tomar el sol tropical y fondos oportunos para el submarinismo, las han convertido en lugares de mucho atractivo. Todas estas cualidades ubicadas en una isla donde la calidez del clima enamora, son motivos para disfrutar del verano en Cuba.

PLAYAS DE LOS CAYOS DE CUBA

Pocos escenarios dentro del Caribe insular exhiben tanta belleza y colorido en sus playas como los cayos e islotes que bordean a la isla grande de Cuba. Estos pequeños archipiélagos forman parte del tesoro natural cubano.

Su ubicación es privilegiada, unos en el mar Caribe y otros en el océano Atlántico, todos poseen un don que cautiva: sus extensas playas de arena blanca serpenteadas de un mar entre azul y verde acua. Seguras, apartadas, tranquilas; con parajes atractivos y fondos marinos propicios para la práctica de deportes náuticos, estas riberas ilusionan a los visitantes que las descubren.

Cayo Levisa, Las Brujas, Ensenachos, Santa María, Coco, Guillermo, Paredón Grande, Sabinal, Saetía y Cayo Largo, son algunas de estas asombrosas porciones de tierra que parecen haber sido dibujadas para encantar.

Auténticos, como la isla que los acoge al borde de su geografía, los cayos de Cuba son lugares divinos, llenos de sorpresas insólitas. Un mundo natural que inspira y estimula la vida.

Cuba, singular y auténtica01-cuba-singular-2.jpgBUCEAR EN CUBA

La plataforma insular cubana atesora fondos submarinos catalogados entre los más variados del planeta, hecho reconocido por Jacques Ives Costeau en 1992, a propósito de su participación en el IV Campeonato Mundial de Fotografía Submarina, celebrado en Cuba.

Las barreras coralinas, entre las que se destaca la del archipiélago Sabana-Camagüey por el norte, la más extensa del hemisferio occidental, constituyen los puntos mejor dotados de la plataforma para la práctica del buceo poco profundo y el snorkeling.

El archipiélago cubano posee más de 500 sitios de inmersión distribuidos en importantes zonas: María La Gorda, Cayo Levisa, La Habana, El Colony, Cayo Largo, Varadero, Bahía de Cochinos, Cienfuegos, Guajimico, Trinidad, Cayo Santa María, Cayo Coco y Guillermo, Jardines de la Reina, Santa Lucía, Guardalavaca, Covarrubias, Marea del Portillo y Santiago de Cuba.

 

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