Sobre el arte cubano en Panamá En palabras de Nivaldo Carbonell

Sobre el arte cubano en Panamá En palabras de Nivaldo Carbonell

Artes Visuales

Por Rigoberto Otaño

En los últimos años, Panamá se ha hecho cada vez más cercano para los cubanos. Ya sea por la proximidad geográfica, o por el clima y cultura similares, el Istmo se ha vuelto referencia obligatoria en más de una ocasión. Desde luego, el arte no escapa a esta realidad. Hace ya algún tiempo, la noticia de una galería que promueve a jóvenes artistas cubanos en Panamá se viene haciendo cada vez más presente, más constante en círculos locales. Hoy, esa iniciativa es una certeza sobre la que nos comenta su director, Nivaldo Carbonell.

¿Cuándo surge la galería y por qué el interés en el arte cubano producido desde la Isla? Ya harán cuatro años de la creación de NG Art Gallery. Respecto al motivo, pudiera decirte que todo parte de mi pasión por la cultura cubana en general. Hace años que colecciono arte cubano, por lo que cuento con parte considerable de la obra de Servando Cabrera, Portocarrero, Roberto Fabelo y Manuel Mendive, entre otros. Luego, con el tiempo, he ido adquiriendo otros trabajos de Adonis Flores, los hermanos Capote y un grupo de jóvenes que entran en lo que me gusta llamar Generación Post-it.(1) Por otro lado mi hija, Gabriela Carbonell, terminaba sus estudios en Historia del Arte en la Universidad de Palermo, en Buenos Aires, con una tesis sobre el trabajo de Servando Cabrera.

Sobre el arte cubano en Panamá En palabras de Nivaldo Carbonell

Todo ello propició un acercamiento cada vez mayor al panorama del arte cubano actual. Y creo que en algún punto esa afinidad mutó en la necesidad de contribuir activamente a su desarrollo. Así surgió NG (Nivaldo y Gabriela), como una iniciativa que busca afianzar la validez del arte de la Isla en contextos ya reconocidos; y apostar por otros poco explorados.

¿Qué aspectos han tomado en cuenta para establecer su nómina de artistas? Ante todo, buscamos un balance tanto en generaciones como en manifestaciones y estilos. Contamos por ejemplo con Manuel Mendive y Roberto Fabelo, dos maestros indiscutibles del arte cubano. También trabajamos con otros nombres de mucho prestigio (como Rigoberto Mena y Moisés Finalé), pero es el arte joven (30-40 años) el que más nos ocupa. En este sentido, contamos con nombres que van desde la generación de inicios de los 2000 (Adonis Flores y Frank Martínez), pasando por el grupo Post-it (Niels Reyes, Jorge Otero, Alex Hernán- dez, Adrián Fernández, Ariamna Contino, Mabel Poblet, Rodolfo Valdés, Jorge Dáger, José Luis Bermúdez y Rafael Villares, entre otros) hasta jóvenes de poco menos de 30 años (Gabriel Cisneros). En cuanto a las manifestaciones, contamos con un amplio espectro que va desde las fotografías tejidas de Otero hasta las esculturas de Cisneros o los carboncillos hiperrealistas de Dáger.

Sobre el arte cubano en Panamá En palabras de Nivaldo Carbonell

Por otro lado, para mí es fundamental el artista como individuo, casi tan importante como la calidad de su obra.

Para trabajar en este ámbito es imprescindible tomar en cuenta las relaciones interpersonales, lo cual se traduce en conocer perfectamente a cada uno de los artistas, saber cuál es su motivación, su musa; tener claro hasta dónde quiere crecer a tu lado. Una vez que se han definido esos elementos, tienes la mitad del camino recorrido.

Tengo entendido que también se presentan en ferias internacionales. ¿Cómo es su relación con estas y qué tal ha sido aceptado el arte cubano? En las bases del proyecto NG está la idea de defender a nuestros artistas en varios sectores del mundo del arte. Las ferias internacionales definitivamente son uno de ellos. Entre las más importantes para nuestro mercado pudiera mencionarte Ch.ACO, en Santiago de Chile, a la que ya hemos asistido en dos ocasiones, y SCOPE Art Show, con la cual ya hemos establecido una relación de trabajo de cuatro ediciones en solo dos años.

Sobre el arte cubano en Panamá En palabras de Nivaldo Carbonell

Es un proceso riguroso, ya que necesitamos planificar con antelación todo un año de trabajo, en correlación constante con los artistas. No es hasta que tenemos claras las directrices que seguirán, que nos lanzamos a organizar la nómina en función de cada feria. Para nosotros el proceso es tan excitante como la propia llegada del evento.

Respecto a la acogida de nuestros artistas, te responderé con una anécdota de SCOPE Miami Beach 2015. Esta fue la primera vez que presentábamos fuera de Cuba la obra de Jorge Otero Sin título (2015), conocida popularmente como La Vaca. Y el éxito fue tan contundente, que el equipo de SCOPE la usó como la imagen de toda la feria. Esto es un logro inmenso, si tomas en cuenta que en cada edición se presentan aproximadamente 200 galerías, muchas de Nueva York y Londres, algunas incluso llevan obras de Damien Hirst o Jeff Koons.

Finalmente, ¿por qué Panamá como escenario para este proyecto? Aunque soy cubano, resido en Panamá hace más de 20 años, por lo que he tenido la oportunidad de atestiguar su crecimiento paulatino. También es necesario tomar en cuenta que Panamá ha sido pionero en la comercialización de arte cubano desde los años 80, momento en el que fue una plaza esencial para las carreras de Pedro Pablo Oliva, Julio Larráz y Tomás Sánchez, entre otros. Por ello, diría que ya existe una tradición de exitosas relaciones entre el arte cubano y el denominado Hub de las Américas.

Por otra parte, hoy en día Ciudad Panamá se encuentra entre las capitales más cosmopolitas de Latinoamérica y, aun cuando es la que más ha crecido en los últimos años, no cuenta con una galería dedicada en cuerpo y alma al joven arte cubano. Y al parecer no nos equivocamos. Prueba de ello ha sido la aceptación masiva que hemos recibido por parte del público panameño y el interés de coleccionistas locales, e incluso instituciones como el Museo de Arte Contemporáneo (MAC). Aunque confieso que el camino por recorrer aún es arduo, NG afianza cada paso con la calidad absoluta de la obra que defiende. Más allá de cualquier localismo, los nuestros son exponentes del buen arte universal, aunque respondan a códigos autóctonos, y así han sido capaces de demostrarlo en todo momento.

1 Entre los años 2013-2015, la red de Galerías Collage Habana, del Fondo Cubano de Bienes Culturales, creó el concurso Post-it, dirigido para artistas visuales cubanos menores de 35 años. Gracias al concurso fue posible la visualización de una nueva generación, con voces y líneas de trabajo marcadamente distanciadas del arte cubano anterior. Actualmente, Post-it se mantiene de forma bienal.