Kevin Oramas, de la sartén a la fotografía

Kevin Oramas, de la sartén a la fotografía

Artes Visuales

Por Yelena Rodríguez Velázquez Fotos: cortesía del artista

Su formación fue, cuando menos, extraña. El fotógrafo cubano Kevin Oramas empezó con su padre en el mundo de la culinaria para continuar el negocio familiar, pero más tarde le “agarró” la pasión por “escribir con luz”.

Kevin Oramas, de la sartén a la fotografía

Steve Anchell, fotógrafo norteamericano que conoció durante un curso de cocina, le comentó de esa magia perenne, valedera en el proceso de proyectar imágenes y eternizar recuerdos, lugares, personas e incluso sueños.

En el año 2018 comenzó el estudio de la técnica fotográfica, la composición, la historia del arte, la semiótica de la imagen y el retrato mediante cursos especializados con profesionales del medio.

Un poco más tarde, el “chef to be” decidió crear su propia “receta” fotográfica mezclando los ingredientes exóticos del aprendizaje académico y su creatividad gracias a las herramientas del mundo digital.

“Encontré la forma de manipular mis imágenes digitalmente mediante distintos programas y fui creando así mi propia visión alterada del concepto”, expresó Oramas en entrevista con CubaPLUS Latinos.

La obra del artista comienza con anotaciones, la creación de bocetos o esbozos. La idea, afirmó, nace siempre de algún problema real, ya sea personal o una situación que padezcan terceras personas.

“La base de todo mi trabajo es una fotografía, así comienza el viaje. A partir de esa instantánea exploro distintas técnicas de manipulación digital, como pueden ser el collage digital o el montaje y superposición de imágenes”, explicó.

Kevin Oramas, de la sartén a la fotografía

Podría decirse que Oramas es un ser de luz, pues busca su comodidad en esa fuente natural que le brinda suavidad a su obra y llega a su ventana gracias a un esquema modo Rembrandt.

“Otros objetos más complejos los construyo de manera digital (en tres dimensiones) por mediación de softwares y luego empieza el montaje de imágenes. Pinto, hago pruebas, manejo el discurso y la sensación en una misma línea”, precisó.

Como temática prefiere explorar la decadencia del individuo, en tanto incursiona en el surrealismo y tiene por referentes a Marta María Pérez Bravo, Andrés Serrano, Cindy Sherman, Helen Sobiralski, Juan Carlos Alom, Cirenaica Moreira, Brooke Shaden o el español Chema Madoz.

“Me relaciono con el trabajo, pues muchas veces hablo de mi propia experiencia, de mi tristeza y oscuridad. Siempre busco tonos fríos y distantes, colores menos intensos y paletas desaturadas. Creo que hay muchos azules”, comentó.

Entre sus exposiciones recordó con cariño el trabajo en 2019 con el grupo de estadounidenses Cuban Photography Phorum, que expusieron junto a fotógrafos cubanos en el Hostal Conde de Villanueva en La Habana.

Kevin Oramas, de la sartén a la fotografía

Ahora, en medio de la COVID-19, Oramas pone en práctica un consejo de su madre que le convida a sacar lo bueno de situaciones negativas, mientras en las redes sociales encuentra el medio dispuesto para compartir su creación y llegar a más personas.

“Todo el asunto de la pandemia global ha sido una desgracia absoluta para el mundo, pero si tuviera que sacarle algo bueno sería la inyección creativa que me provocó. El confinamiento me golpeó con creatividad”, concluyó.


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@Kevin_a.oramas