Existen más de 50 importantes museos de cera en el mundo, y Cuba también cuenta con uno en la ciudad oriental de Bayamo, visitado anualmente por numeroso público.
La institución presenta reproducciones a tamaño natural de figuras nacionales destacadas de todos los ámbitos, así como de personalidades de renombre internacional, como el escritor colombiano Gabriel García Márquez, Premio Nobel de Literatura 1982.
La Directora del Museo de Cera de Bayamo, Ismari López, una apasionada de su trabajo, recibe a los visitantes con una sonrisa y ofrece numerosas explicaciones, que compartimos a continuación con los lectores.
Los espacios de este tipo no son un fenómeno nuevo, pero siguen despertando interés porque la técnica centenaria que se utiliza siempre es fuente de curiosidad, educación y entretenimiento.
La primera galería cubana de reproducciones de cera se inauguró en 2004, en un pequeño local del Paseo del General García, en esta urbe oriental. Tres años después, el 29 de diciembre de 2007, se convirtió en un verdadero museo, ubicado ahora en otro edificio de la misma calle peatonal.
Allí se muestra un número considerable de imágenes de cera. La mayoría son reproducciones de aves y reptiles cubanos, que se exponen en una sala dedicada específicamente a las ciencias naturales.
El acogedor lugar exhibe importantes personalidades populares de la región de Bayamo, como Francisco Jerez, un incansable defensor de la historia local que dedicó su vida a preservar el centro histórico de la ciudad.
Otra figura expuesta es la de Rita la Caimana, un personaje local singular que pasó a la historia gracias a la letra de una conocida canción interpretada por Los Compadres, un popular dúo cubano.
Todas las piezas que forman parte de la muestra permanente fueron modeladas en cera policromada por los jóvenes hermanos Rafael y Leander Barrios Milán, junto con su padre y maestro, Rafael Barrios Madrigal.
Las inusuales reproducciones, que llevan el sello familiar de los Barrios, comenzaron a darse a conocer a principios de la década de 1990 entre los habitantes de su pueblo natal, Guisa, y también entre los turistas que pasaban por ese pintoresco pueblo, ubicado en la Sierra Maestra.
Fueron ellos los responsables de crear el busto de cera del cantante estadounidense Nat King Cole que adorna el Salón de la Fama del Hotel Nacional de Cuba, en La Habana.
Las esculturas de prestigiosos músicos, como Benny Moré, considerado uno de los compositores y cantantes cubanos más prolíficos, también llamado el Bárbaro del Ritmo, así como las de Compay Segundo, Polo Montañez, conocido como el Guajiro Natural, y Miguel Matamoros son muy valoradas en la colección del museo.
Desde su inauguración a mediados de 2004, la institución ha recibido decenas de miles de visitantes, convirtiéndose en uno de los principales atractivos de la urbe bayamesa.