El cubano es un pueblo encantador que también vive fascinado por el baile y por la danza, la expresión más acabada de ese arte, una disciplina tan universal como diversa y que al mismo tiempo habla un solo lenguaje a todas las personas del planeta, sin distinción de credos religiosos, cultura y política.
Por eso cada 29 de abril nos incorporamos con sumo disfrute y responsabilidad al festejo del Día Internacional de la danza, instituido en homenaje al bailarín y coreógrafo Jean Georges Noverre por la Unesco desde 1982, rememorando el día y mes de su natalicio.
Con tradición secular en la práctica de movimientos danzarios, artistas cubanos comenzaron a sentar cátedra y notoriedad en la disciplina a partir de la fundación del Ballet Alicia Alonso, creado por la extraordinaria bailarina en 1948, junto a su esposo Fernando Alonso y el hermano de este, Alberto.
Antes, ella había mostrado su gran valía como estrella del Ballet Theatre de Nueva York. Con los años, su talento excepcional y su entrega sin límites y fidelidad a su país natal convirtió su primera creación en el gran Ballet Nacional de Cuba, lo cual dotó a la nación de un estilo y una escuela para la enseñanza de la danza muy renombrada mundialmente, conocida bajo el nombre de escuela cubana.
Múltiples grandes figuras o joyas se formaron en ese tiempo de fragua y belleza de un arte siempre en eclosión y cada vez haciéndose más maduro y centelleante. Josefina Méndez, Loipa Araujo, Aurora Bosh, Marta García, María Elena Llorente, Amparo Brito, Rosario Suárez, fueron rutilantes como hoy lo son Viengsay Valdés, actual directora general de la compañía, y primera ballerina Annette Delgado, por solo ser breves en la relación.
El deslumbrante bailarín Carlos Acosta fue formado por esa formidable escuela y el actual cuerpo de baile está lleno de valiosas y también prometedoras figuras masculinas como Dany Hernández. Son herederos de grandes figuras como Orlando Salgado, Jorge Lefebre, Jorge Esquivel y otros de excelente trayectoria no solo en Cuba sino a nivel internacional.
Las formas artísticas renovadoras y vanguardistas de la danza contemporánea tienen expresiones destacadas en Danza Contemporánea de Cuba, la Compañía Mal paso, Retazos, Lizt Alfonso Dance, el Conjunto Folklórico Nacional , Acosta Danza... y muchos más que han vestido nuestros escenarios de un arte de altura, expresivo de lo mejor de nuestra cultura y el espíritu de la danza universal.
No solo a nivel de los profesionales y aristas ya formados en nuestras encomiables escuelas. También el propio proceso de la enseñanza del movimiento en contubernio con la música llega a todas partes en Cuba, a través de diversos planteles que van desde el nivel elemental hasta el más alto de las cabeceras de provincias o la capital. En las verdes y las maduras han funcionado y solo recesaron temporalmente por los imperativos sanitarios de la pandemia. Es algo que los cubanos no pueden abandonar jamás.
Tiene que ver con su vida cotidiana, con su alegría de vivir, con su idiosincrasia: danzar y danzar. Por eso es fiesta grande el Día Internacional de la Danza en esta nación.