No caben dudas de que el deporte extremo del buceo en los maravillosos fondos marinos de la plataforma insular cubana es una de las mayores tentaciones de los vacacionistas de todo el mundo que optan por la modalidad de sol y playa en la mayor de las Antillas.
Más allá del embrujo de las profundidades del mar Caribe y Atlántico norte que llama a practicarlo, el gran profesionalismo con que se manejan sus acciones, apoyadas por equipos de calificados buzos, licenciados en la especialidad, con los equipamientos necesarios y seguros constituyen una garantía.
Es una actividad muy tomada en serio, no solo en el sector de la investigación científica. El servicio que se presta al turismo ha sido de primera calidad desde que el buceo arrancó como modalidad turística en grande y con proyectos concretos a fines de los años 70.
De modo que la recuperación del sector turístico, después de los embates de la pandemia de Covid-19, debe pasar también por el auge paulatino de las marinas y las instalaciones hoteleras del litoral, playas y cayos que ofrecen los competentes servicios.
Ello está avalado porque Cuba es un archipiélago –el mayor de su área- con más de 300 playas seductoras y más de 4 000 isletas y cayos, enclavados en una plataforma marina de ensueño, donde se aprecia al norte, una de las barreras coralinas más biodiversas del mundo.
Además, la fauna, rica en peces de multicolores y variadas especies, tiene fama de ser una de las más bellas del mundo. Eso sí, está prohibida la caza en el buceo de plataforma cubano. Solo el marcaje de los ejemplares cuando hay festivales competitivos, filmaciones y fotografías.
Las actividades de buceo corren a cargo, en su organización, de la Federación Cubana de Actividades Subacúticas, FCAS. Como se deduce, no hay que perder la oportunidad de contactarlo cuando ocurra el nuevo despegue, en grande, del turismo en Cuba.
Los fondos cubanos se caracterizan por sus aguas de una gran transparencia y visibilidad media horizontal promedio de 30 metros, suaves mareas y sistemas de corrientes en ambas costas.
Los arrecifes coralinos crecen en más del 98 por ciento del borde de la plataforma con increíbles paisajes submarinos que invitan al buceo.