Ciénaga de Lanier para los amantes de la naturaleza

Ciénaga de Lanier para los amantes de la naturaleza

Medio Ambiente

CubaPLUS

Entre las zonas de Cuba de mayor interés para los amantes de la naturaleza, está la Ciénaga de Lanier, un humedal en muy buen estado de conservación y gran biodiversidad.

El Parque Nacional Ciénaga de Lanier, con un área de 126 mil hectáreas, se encuentra en el extremo sur de la Isla de la Juventud, en aguas del suroccidente de la isla de Cuba, y es el segundo en importancia del país, tras la Ciénaga de Zapata, el mayor del Caribe insular.

En su rica biodiversidad figuran 556 especies de plantas superiores, 105 de ellas endémicas, y entre las principales formaciones vegetales sobresalen el bosque semideciduo, el manglar y el herbazal de ciénaga.

Esta área protegida, declarada sitio Ramsar (humedales de importancia internacional) y Refugio de Fauna, es hábitat de distintas especies, como la tortuga verde (Chelonia mydas) y la caguama (Caretta caretta), de aves, tanto acuáticas como terrestres, así como de diversos crustáceos y peces, y reptiles, estos últimos con 20 especies y seis subespecies endémicas del sitio, entre otros.

Entre las diversas posibilidades que ofrece el territorio para unas vacaciones enriquecedoras figura precisamente el conocimiento de algunos reptiles que allí destacan, pues existe en el territorio un criadero de cocodrilos, desde hace más de tres décadas, muy visitado por turistas foráneos y nacionales.

El intercambio con estos animales, que no tienen precisamente un aspecto muy agradable, y se caracterizan por sus rápidos movimientos y su gran capacidad de desplazamiento en agua y en tierra, puede parecer contradictorio, pero resulta interesante para muchos.

En la zona se hace énfasis en la cría de la especie Crocodylus rhombifer, endémica de Cuba, cuya población mermó en años anteriores por su captura indiscriminada debido al valor comercial de su piel, colmillos y carne, así como también del cocodrilo americano (C. acutus).

Observar las minúsculas e inofensivas crías nacidas de huevos rescatados de áreas de carbón y hulla e incubados en condiciones similares, tomarse fotos afectivas con ejemplares de mediano tamaño en brazos o sentados sobre un ejemplar adulto son imágenes inolvidables de una visita a la Ciénaga de Lanier.