El occidente cubano, sobre todo en Pinar del Rio, se caracteriza, sobre todo, por el turismo de naturaleza. Varios son los sitios de belleza sin igual que se encuentran en ese territorio y uno de ellos es Mil Cumbres, un área protegida, cuyos servicios ofrecido a los visitantes, muestran la exclusividad de su flora bien conservada, sus diversos paisajes de montaña ideales para la fotografía y la posibilidad de conocer las tradiciones locales.
En esta Área Protegida de Recursos Manejados, que forma parte de los municipios de La Palma, Los Palacios y Bahía Honda, los visitantes pueden disfrutar, entre otras modalidades, de senderismo, observación de aves, escalada, cabalgata y alojamiento en el centro de visitantes El Cuabal o en la hermosa Casa de Montaña y sus alrededores.
Otorgan singularidad a los paisajes de Mil Cumbres, área protegida administrada por el Grupo Empresarial Flora y Fauna, su muy variado relieve. Su diversidad paisajística está dada por la existencia de llanuras, depresiones, alturas y montañas, entorno en el que destaca el Pan de Guajaibón con 701 metros sobre el nivel del mar, la mayor altura del occidente cubano. Cuatro cuencas hidrográficas existen dentro del área, donde nacen los ríos San Marcos, Tortuga y Puerco, por lo que abundan las cascadas y los saltos de agua.
De camino hacia el Caimito, El Cuabal y Regreso al Jurásico son los senderos que en Mil Cumbres muestran al visitante la cultura, así como la rica biodiversidad del lugar. Las tradiciones y el intercambio con los pobladores locales son parte de los itinerarios del sitio, que incluyen la localidad de San Juan de Sagua, donde el visitante puede conocer en la voz de sus protagonistas las tradiciones del campesinado cubano que habita en las montañas de occidente.
Mil Cumbres es una de las zonas de mayor endemismo de la flora en Cuba. El sendero El Cuabal y Regreso al Jurásico muestran algunas de las 52 especies de plantas endémicas locales, con raras y curiosas características botánicas con que cuenta el lugar, entre ellas la palma corcho (Microcycas calocoma), fósil viviente cuya existencia se remonta a más de 62 millones de años. Es un endémico local del que solo existen pequeñas poblaciones.
Los amantes de las aves podrán captar imágenes de especies en recorridos que les permitirán ver en su medio natural al tocororo, al ruiseñor, la siguapa, el carpintero verde, el sijú cotunto, el zunzuncito, el bien teveo y el bobito chico, entre otros. Algunos de ellos solo habitan en Cuba.
La acogedora y fresca Casa de la Montaña, construida en 1852 y parte de las rutas diseñadas para este lugar, ofrece delicias gastronómicas con recetas locales, la interesante historia de sus moradores originales y la posibilidad de tomar magníficas fotografías desde la comodidad de sus portales.
La conservación de todos estos valores naturales está garantizada por un grupo de dedicados especialistas que estudian y monitorean la zona, guiados por estrategias definidas por el Sistema Nacional de Áreas Protegidas.
Una visita a Mil Cumbres es un recorrido por uno de los sitios que forman parte del patrimonio natural cubano. Plantas longevas y únicas y bellos paisajes montañosos reservan para el visitante un camino hacia los tesoros de la flora de la región occidental cubana y las tradiciones rurales pinareñas.