Cuba y la época de las tormentas eléctricas

Cuba y la época de las tormentas eléctricas

Herencia y Tradición

Por: Mercy Ramos, Fotos: José (Tito) Meriño

La llegada del verano equivale en Cuba a las intensas lluvias y tormentas eléctricas, prácticamente a diario, por lo que es importante conocer cómo se desarrollan esos acontecimientos meteorológicos, de los que hay que cuidarse, pues pueden ocasionar la muerte.

Entre julio y septiembre ocurren esos fenómenos atmosféricos fundamentalmente, aunque ya en junio se pueden producir. Cuba se considera uno de los países del mundo más afectados por los rayos, debido a la gran actividad eléctrica que caracteriza las tormentas en el territorio nacional.

De acuerdo con Manuel Antonio Iturralde, presidente de la Sociedad Cubana de Geología, las descargas eléctricas están asociadas a las tormentas locales severas, cuando de forma combinada ocurren intensas lluvias, caída de granizos, tornados, trombas marinas y ráfagas de viento destructivas.

Según estadísticas del Instituto de Geofísica y Astronomía (IGA), cada año fallecen 65 cubanos debido al impacto de los rayos. Es por tal motivo que se considera como la primera causa de muerte en el país por fenómenos naturales.

Además de ello, las descargas eléctricas que caen en las zonas urbanas pueden terminar con la vida útil de televisores y equipos eléctricos, de ahí la necesidad de preservarlos.

Para cuidar de la vida humana el IGA recomienda varias medidas, entre ellas que cuando vea un relámpago, cuente los segundos hasta que oiga el trueno. Si pasan 30 segundos o menos, vaya inmediatamente a un lugar más seguro.

Después de oír el último trueno es importante esperar 30 minutos antes de salir del lugar que le sirve de refugio, pues muchas muertes a causa de rayos ocurren después que pasa la tormenta.

No realizar actividades laborables y deportivas a la intemperie, y alejarse de espacios abiertos es recomendable ante la proximidad de tormenta eléctrica, así como del agua: piscinas, duchas, lagos, ríos, playas y botes.

También se recomienda buscar refugio dentro de estructuras cerradas o de un automóvil. En este último caso es importante no tocar las partes metálicas del vehículo y mantener las ventanillas cerradas. No acercarse a puertas, ventanas ni objetos de metal, como cañerías o grifos, y mucho menos hablar por teléfonos fijos, mientras esté activa la tormenta eléctrica.

Si se adoptan las medidas adecuadas a tiempo se logrará disminuir la cantidad de fallecimientos que por concepto de esos fenómenos suceden cada año en Cuba. Así que esté atento a las medidas y aplique el refrán que dice: “quien no oye consejos no llega a viejo”.