Tender puentes culturales entre los pueblos de Estados Unidos y Cuba es, desde su creación, uno de los propósitos del Festival de Cine Cubano de Minnesota, que en su decimoséptima edición anual regresó a la ciudad de Minneapolis.
Para Greg Klave, del Comité de Cuba en Minnesota, organización que participó en la coordinación del decimoséptimo festival, esta nueva cita marcó una larga historia de colaboración con el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos y la Sociedad Cinematográfica de Minneapolis/St. Paul.
En comentarios a Prensa Latina, Klave se refirió a la presentación de películas de directores emergentes —que mostraban locaciones y actores cubanos— ante una audiencia creciente de residentes de Minnesota —quienes ahora desean viajar a la isla— gracias a la ayuda de este festival.
La noche de clausura del festival contó con la presencia de la jefa de la Misión de Cuba en Estados Unidos, embajadora Lianys Torres. «Estamos muy complacidos de haber realizado finalmente este viaje a Minnesota y de constatar la solidaridad con Cuba que aquí existe», expresó.
Para la última proyección de todo un mes de cine, se escogió El Misterio de la Música Cubana: La Clave, un documental de Kurt Hartel que rinde homenaje a la rica tradición musical del país caribeño, que se remonta a raíces afrocubanas y se fusiona con influencias africanas y europeas.
Una especial invitada fue Gloria Echevarría Portal, conocida en el mundo de la música como Gloria «La Niña» Rivera, que estuvo acompañada de su trío.
Ella lleva en su sangre una herencia musical impresionante, pues su madre fue una cantante de filin (versión españolizada del vocablo inglés ‘feeling’ que significa ‘sentimiento’) en Cuba en los años ’60 del pasado siglo y su padre fue Andrés Echevarría Callava conocido como “El Niño Rivera”, destacadísimo tresero, compositor y arreglista.