La marinera y habanera Cojímar

La marinera y habanera Cojímar

Atracciones y Excursiones

Irene Ferrer

Marinero y habanero, aunque no tan cercano al centro capitalino, el poblado de Cojímar se destaca en la geografía occidental cubana por sus memorias y atractivos actuales que, en definitiva, son los de siempre.

A unos siete kilómetros al este de La Habana, la localidad surgió en torno a un fortín levantado por las autoridades coloniales españolas para preservar ese tramo del litoral norte de la isla de las apetencias de corsarios y piratas, y de otras potencias de entonces.

Fundado el 15 de julio de 1649, el Torreón de Cojímar, parte del sistema de fortificaciones de La Habana declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1982, fue centro de la firme resistencia que hizo la vecindad de pescadores a las tropas inglesas que desembarcaron en 1762 como parte de sus acciones para tomar La Habana.

En el siglo XIX y primeras décadas del XX, el poblado floreció como balneario, con la construcción de hoteles, clubes, residencias veraniegas…, aunque después cedió terreno ante otros sitios de playa que se fueron desarrollando, como las del este de La Habana e incluso el famoso Varadero.

Entre los motivos que han hecho célebre a Cojímar figura la muy frecuente presencia durante los años de 1940 y 1950 del Premio Nobel de Literatura Ernest Hemingway.

El escritor estadounidense ambientó en ese lugar su novela El viejo y el mar, y allí tenía la base de su yate El Pilar, con cuyo patrón Gregorio Fuentes, solía almorzar en el restaurante La Terraza, que citó en un par de sus obras, y famoso también por sus sabrosos platos marineros.

Con un grato entorno conformado por el río del mismo nombre y su valle, una interesante vegetación, yacimientos arqueológicos y otros atractivos, la localidad de Cojímar invita a conocerla.