Río Cauto, tesoro fluvial en la región oriental

Río Cauto, tesoro fluvial en la región oriental

Medio Ambiente

Alina Gómez

Cuando de ríos se habla en Cuba, surge de inmediato el nombre del Cauto, el más largo de la isla caribeña y de las Antillas, con 343 kilómetros de extensión, albergue de una rica biodiversidad, y también de historia.

Por la configuración del territorio de la isla —estrecha y alargada, a semejanza de un caimán— y los cayos que la circundan y le pertenecen, el país caribeño no cuenta con sus ríos como grandes recursos económicos para, por ejemplo, producción de energía eléctrica.

Pero sí para promover la vida del día a día a partir de una naturaleza privilegiada, concebir proyectos de futuro para la conservación de tan gran entorno y mostrar a los visitantes de la región oriental del país.

La vía fluvial nace a 600 metros sobre el nivel del mar en la localidad de La Estrella, territorio de Santiago de Cuba, atraviesa las provincias de Las Tunas, Holguín y Granma, y desemboca en el golfo de Guacanayabo, mar Caribe en el suroriente de Cuba.

En sus márgenes se asentaron comunidades aborígenes en la época precolombina, los piratas utilizaban su corriente para el contrabando y a partir de 1550, con la fundación del poblado Cauto Embarcadero, cobró auge en el comercio en la región oriental.

En su cuenca, de 9 540 kilómetros cuadrados, habitan alrededor de un millón de personas, que aprovechan sus aguas de disímiles maneras, entre ellas para fines agropecuarios.

Territorios de las provincias de Granma y Las Tunas constituyen el área protegida Delta del Cauto, de 66 mil 370 hectáreas, Refugio de Fauna con reconocimiento internacional de Sitio Ramsar y Área Importante para la Conservación de Aves (IBA).

En su amplia biodiversidad destacan 163 especies de aves, con 11 endémicas, entre ellas el gavilán colilargo (Accipiter gundlachi), catey (Aratinga euops), tocororo (Priotelus temnurus), carpintero churroso (Colaptes fernandinae) y flamenco (Phoenicopterus ruber).

La explotación irracional de sus recursos en tiempos pasados y factores climáticos causó afectaciones al ecosistema de la vía fluvial, que se han enfrentado con medidas contra la desertificación, reforestación y tratamiento de residuales, en proyectos nacionales y con apoyo de organismos internacionales.

Todo un símbolo natural de Cuba, el río Cauto ofrece posibilidades variadas para conocer y disfrutar este territorio privilegiado, como sitios arqueológicos, observación de aves, senderismo, pesca, recorridos náuticos… y el contacto con su hospitalaria gente.