CubaPLUS Magazine

Una casa insólita que cambia la percepción

Petra Joaquina
22 Sep 2020
Una casa insólita que cambia la percepción

En el año 2015 quedó inaugurada en la provincia de Las Tunas, al oriente de Cuba, una casa que por las características de su arquitectura y el diseño interior genera un cambio de percepción en sus visitantes. Obra del arquitecto cubano Domingo Alás Rosel, fue concebida para la recreación y el sano esparcimiento de niños y jóvenes.

El proyecto y posterior construcción ha generado interés y curiosidad a todo el que la visita o la aprecia a distancia, por la forma extraña que posee y el sentido de su estructura, en la que se puede distinguir cierto grado de inclinación con respecto al nivel del suelo. Esta peculiaridad hizo muy compleja la colocación de bloques, el revestimiento de paredes, y demás acciones constructivas.

Al utilizar los conocimientos de la física combinados con la arquitectura y la ingeniería civil, el autor de esta obra proporciona sensaciones que engañan el sentido de los visitantes. Se pueden visitar cinco cámaras o habitaciones interiores a las que se les ha dado el nombre de Galileo Galilei, Pitágoras de Samos, Isaac Newton, Arquímedes de Siracusa y Leonardo da Vinci.

Peces que nadan en plano inclinado, un sofá donde el que se sienta le resulta difícil pararse sin la ayuda de otra persona; bolas de villar inclinadas en un ángulo de 45 grados permanecen inmóviles; y pelotas y olas de agua que suben por su propio peso, son fenómenos que se exhiben en el inmueble, también conocido como Casa Antigravedad.

El proyectista Domingo Alás Rossel pretendió motivar a los niños y jóvenes a que aprendan cómo los cuerpos apoyados o suspendidos son estables o no, y se sienta el efecto de cómo sería una gravedad discordante, es decir, con una dirección diferente a la normal y que al final se interesen por el estudio de la Física.

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